• EIN-LogoSpanish1-1024x257.jpg

Artículos

ALIMENTACIÓN Y NUTRICIÓN

Por Montserrat Salvador Borrell Técnico Superior en Dietética Los términos nutrición y alimentación suelen emplearse como…

ALIMENTACIÓN EN LA ADOLESCENCIA

Por Sara Martínez Mínguez Diplomada en Nutrición Humana y Dietética Introducción La adolescencia es una etapa…

LAS ALCACHOFAS

Por Mª Carmen Gutiérrez Palenque Las noticias que se obtienen de esta hortaliza se remontan a…

Actualidad

Como una estrella que brilla

“Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.  Al ver la estrella, se llenaron de alegría” (Mateo 2:9, 10).

 

La Biblia menciona algunos detalles básicos que nos orientan en todo este suceso, uniéndola con el Espíritu de Profecía se nos presenta un panorama completo y así, podemos entender mejor esta extraordinaria narración.

Para empezar, hubo una gran descortesía por parte de los dirigentes y no despidieron a los visitantes, ellos solos tuvieron que partir, Elena de White comenta que:  ”Después del largo viaje, se quedaron desilusionados por la indiferencia de los dirigentes judíos, y habían salido de Jerusalén con menos confianza que cuando entraron en la ciudad” (DTG 45), entonces, nuevamente Dios envió la estrella para guiarlos.

Lo que podemos leer en unos cuantos minutos, sucedió en muchos días, el Comentario Bíblico Adventista menciona que es probable que cuando llegaron los reyes a Belén, Jesús ya tenía aproximadamente 40 días (T5 283), recuerda que solo viajaban de noche, guiados por la estrella.

¡Cuánto tuvieron que viajar para llegar a Jesús! y ¡por cuántas peripecias pasaron!  Imagino que llegaron cansadísimos; sin embargo, nadie ni nada les impidió lograr sus objetivos.  Finalmente encontraron al niño que tanto anhelaban encontrar y ver.

En tu camino habrán situaciones que traten de distraerte de llegar a Jesús, haz caso omiso a todo eso y  que nada cambie tu objetivo.

Esta parte de la narración me hace pensar en las visitas que llegan a la iglesia, algunos se quejan porque los cuestionamos y tratamos de saber acerca de sus vidas, en lugar de atenderles y hacerles sentir bien.  Para colmo de males, esas visitas se van y ni siquiera les invitamos a regresar y así como llegaron salen, solos sin que nadie les despida.

Me contaba un hermano que cuando él se interesó en el mensaje pidió ser bautizado y le dijeron que no, que todavía no tenían programados bautismos.  Después de mucho tiempo le preguntaron, ¿no se ha desanimado?, ¿todavía tiene ganas de bautizarse? Suena curioso, ¿verdad?, pero sucede; a veces no mostramos interés para ganarlos, o sea, somos los que impedimos que los demás lleguen a Jesús, la gente en su viaje para encontrarlo espera que se le oriente, pero nuestras actitudes evitan que lleguen y pueden tomar una dirección contraria.

Evitemos ser impedimento para que los demás lleguen a Jesús si todos en la iglesia nos unimos con los mismos propósitos seremos como la estrella que iluminó y dirigió a los Reyes Magos. 

 

Elizabeth Suárez de Aragón