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¡Alábale!

“Cantaré al Señor toda mi vida; cantaré Salmos a mi Dios mientras tenga aliento” (Salmo 104:33).

 

Desde pequeña me gustó cantar y cuando me invitaban en la escuela a cantar el himno nacional lo hacía encantada y sentía que se escuchaba bien. Cuando crecí me invitaban a cantar en un grupo musical pero a mi padre no le gustaba y a mi madre le era indiferente, así es que nunca tuve la oportunidad de desarrollarme en el canto. Mis hermanos tenían un grupo de rock y me les unía para cantar con ellos pero no me tomaban en cuenta.

En fin, doy gracias a Dios porque Él tiene siempre algo preparado para nosotras. Ingresé a la iglesia y lo primero en que pensé fue cantar himnos a Dios.  No sabía cómo, pero deseaba hacerlo y me preguntaba, si en el mundo quería cantar, por quéno cantarle a mi Salvador. Perdí el miedo y ahora sólo a Él canto.

Hoy aunque algunos dicen que no lo hago bien o no se escucha bien, le canto a mi Dios con todo mi corazón, agradeciéndole todo lo que ha hecho en mí y les digo a todos: “le canto a mi Dios porque es mi Creador, porque Él me salvó, me da vida y mientras tenga aliento le cantaré”.

No hay mejor agradecimiento a Dios que el canto, así como las aves agradecen a Dios con sus trinos, así nuestras alabanzas deben elevarse al trono de la gracia.

“Nunca se debería perder de vista el valor del canto como medio educativo.  Cántense en el hogar cantos dulces y puros, y habrá menos palabras de censura, y más de alegría, esperanza y gozo.  Cántese en la escuela, y los alumnos serán atraídos más a Dios, a sus maestros y los unos a los otros. Como parte del servicio religioso, el canto no es menos importante que la oración.  En realidad, más de un canto es una oración.  Si se enseña al niño a comprender esto, pensará más en el significado de las palabras que canta y será más sensible a su poder” (La Educación, págs. 163, 164).

¿Alguna vez has cantado, aunque sea en el baño? Creo que todos lo hemos hecho alguna vez en el baño, en la lavandería, en la iglesia, en la escuela. Si no le has cantado, si tu voz sólo ha cantado canciones del mundo, te invito a que lo hagas al Señor de Señores. No importa si crees que cantas mal o te digan que no se oye bien, no cantes otras cosas, tu alma será feliz si alabas a Dios.

Miroslava Mireles Hernández