CAMBIAR HÁBITOS

Laura Quijano. Psicóloga.

HABITOS 6

Uno  de los efectos positivos de la multiculturalidad es hacer evidentes las diferencias y que estas nos enriquezcan. Al conocer las distintas formas de pensar, comer, vestir, alegrarse, querer, adorar y sentir, tenemos mayor conciencia de nuestra individualidad y de nuestras costumbres.

Las costumbres nos hacen la vida más fácil, por que nos permite hacer cosas sin pensar en ellas, escribir, vestirnos, conducir el coche, etc. El problema surge cuando estas respuestas automáticas no solo no ayudan ni hacen la vida más fácil, sino todo lo contrario, hacen daño. Como cuando una fuerza invisible nos impulsa a mordernos las uñas hasta herirnos, a beber más sabiendo que nos hace daño, a comer golosinas sin parar, a responder a gritos y más cosas que cada uno conoce. Estos son malos hábitos que ocupan buena parte de nuestra vida haciéndonos perder energía y generando consecuencias indeseables como:habitos 4

  • Baja autoestima y auto confianza
  • Temor a los cambios, miedo a lo imprevisible
  • Deterioro de   las relaciones personales
  • Entorpecimiento o  bloqueo del desarrollo  profesional o laboral
  • Aumento de las  preocupaciones, remordimientos y complejos

La pereza  mental podría llevarnos a decir “yo soy así”,  “cada uno es como Dios lo hizo” o “que voy a poder cambiar”, “cambiar de hábitos es muuuuy difícil”.

habitos 5Antes de llegar a semejantes conclusiones tengamos en cuenta dos cosas:

  • No somos productos acabados, mientras tengamos vida estamos en crecimiento.
  • Es muy difícil cambiar, pero es nuestra responsabilidad, y no hacer nada al respecto, para tener una mejor calidad de vida y para mejorar nuestras relaciones será siempre nuestra elección.

 

¿Es un mal hábito?

habitos 3Solemos arrastrar costumbres que no consideramos problemáticas hasta que un día nos encontramos como en un callejón sin salida. Un hábito problemático es una costumbre que ha escapado de todo control. Si quieres saber si  tú tienes un mal hábito responde sinceramente a las siguientes preguntas.

  • ¿Te sientes mal después de haber cedido a ese hábito que sabes que es nocivo?
  • ¿Te acompaña hace más de 6 meses?
  • ¿Este hábito afecta negativamente a tu salud y/o tu economía?
  • ¿Haces lo posible para que no se haga evidente en tu entorno?

Los malos hábitos se empiezan a afrontar detectándolos e identificándolos,  esto es, si nos hemos dado cuenta que hacemos cosas que no quisiéramos, los estamos detectando, ¿me muerdo las uñas y ya no quisiera hacerlo? ¿Quiero revisar mi correo y estoy horas en internet? ¿Qué hago que me deja esa sensación de descontrol sobre mi persona?  probablemente esta sea la parte más fácil, ser conciente de que tengo reacciones o conductas que no puedo evitar. La segunda tarea es saber qué actitud emocional es la que está detrás de estas reacciones, la ansiedad puede llevar a morderse las uñas, tirarse del pelo o comer compulsivamente, la frustración suele consolarse con golosinas o comprando cosas, el miedo al abandono impulsa a discutir continuamente con la pareja, saboteando la relación, para sentir que dejas tu antes de que te abandonen…

Mientras más ocultos estén a nuestra mente los motivos emocionales que hay detrás de los malos hábitos, mayor necesidad de ayuda externa tendremos, y vale la pena seguir una terapia adecuada que te ayude a enfrentar conflictos emocionales que opacan tu vida.

También es importante fomentar una serie de buenos hábitos que fortalecerán tu autoestima y tu energía, que te harán sentir que controlas y tienes más poder sobre tu propia vida.

woman-drinking-water1Bebe agua para pensar bien, el hígado y el cerebro no funcionan sin ella, y si les falta agua estarás irritable, nervioso y cederás más fácilmente a los malos hábitos. Haz ejercicio para tonificar el ánimo, se generan endorfinas que te hacen sentir bien y fuerte. Duerme, si agotas tus reservas, el sistema nervioso y el inmunitario se deterioran, y así no hay nadie que se sienta bien. Amplía tu perspectiva, sal al aire libre para limpiarte de toxinas y tener un mejor horizonte. Aprende  algo nuevo, esto mejora la musculatura mental, que es precisamente lo que se necesita para cambiar, Ten paciencia contigo misma y se flexible, puedes buscar caminos diferentes que hagan más grato lo que estás haciendo, y finalmente aférrate al buen humor, cualquier situación es mas tolerable si eres capaz de reírte incluso de ti misma, haz un paréntesis y sonríe cuando te encuentres desbordada, recuerda que este momento, como otros pasarán. La calma, con las buenas ideas llegará.