Por Minerva Hermosilla García
Titulada en Asesoría de Imagen

amor-verdadero-thumb«Un hombre de cierta edad llegó a la clínica donde trabajo, para hacerse atender la herida que se había hecho en una de sus manos. Tenía bastante prisa y mientras le atendía, pregunté cuál era su urgencia.
Me dijo que todos los días acostumbraba a ir al hogar de ancianos donde vive su mujer para desayunar con ella. Entonces me contó que su esposa llevaba algún tiempo internada en ese lugar porque padecía el mal de alzheimer, en un estado muy avanzado.
Mientras terminaba de vendar la herida pregunté si ella se alarmaría por la demora que tendría su visita esa mañana.
‑ No, me dijo. Ella ya no sabe quién soy. Hace 5 años que no me reconoce.
Entonces le volví a preguntar, extrañado.
‑ Si ya no sabe quién es usted, ¿Por qué necesita estar con ella todas las mañanas ?
Sonrió y dándome una palmada en la mano me dijo:
‑ Ella no sabe quién soy, pero yo todavía sé muy bien quién es ella.
Tuve que contener las lágrimas mientras salía del consultorio, mientras pensaba:
Esta es la clase de amor que yo quiero para mi vida.

EL AMOR VERDADERO NO SE REDUCE AL ASPECTO FÍSICO, ni al romanticismo. El amor es la aceptación de todo lo que es el otro, de lo que ha sido, de lo que será y de lo que ya no es…».
(Autor desconocido)