¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Por 1 diciembre, 2013 Psicología

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo…”

Esta sentencia bíblica sintetiza de forma magistral el origen del cristianismo y por supuesto también de la navidad.

“De tal manera” quiere decir, mucho, ¡muchísimo! La noche del nacimiento de Jesús el canto de los ángeles daba gloria a Dios por este acto maravilloso de amor al hombre y anunciaba paz, ¿hay algo más valioso que la paz para un ser humano? Quizá por eso la composición de Franz Gruber y José Mohr “Noche de paz” ha sido cantada desde 1918 en palacios, chozas, celdas, ciudades o pueblos, y en todo lugar en que pudiera estar un cristiano porque expresa como ninguno, el objetivo del nacimiento del “Hijo  del Hombre” como le gustaba llamarse a él: traer paz y dar sentido a la existencia humana.

¿Sentido? En el siglo XXI pareciera que hemos perdido el sentido. Se ha perdido o tergiversado el sentido y eso provoca confusión y malestar, y así,  mientras para algunos la navidad es la fiesta más bonita del año – especialmente niños – para otros son fechas y momentos muy amargos en los que la depresión aumenta y lamentablemente es la época del año en la que se producen más suicidios a escala mundial.

¿Qué provoca tanta tristeza en momentos en que debería ocurrir todo lo contrario?

Podemos identificar rápidamente dos razones:

Aumenta la sensación de soledad, porque se tiene más conciencia del valor de la familia, por eso las personas solas, inmigrantes, y aquellos con malas relaciones familiares, sienten que todo se vuelve absurdo y se hunden, especialmente si no tiene amigos, y buscan algún agente social (ONG), o iglesia que amortigüe estos sentimientos.

La otra razón es que se ha desvirtuado el espíritu de la Navidad de la misma manera que han perdido “consistencia” las relaciones personales. La Navidad ha dejado de ser un paréntesis espiritual y emocional para convertirse en un acontecimiento comercial, un quebradero de cabeza para descubrir como alcanzaremos a comprar “todo lo que necesitamos”.

Realmente, ¿qué es lo que necesitamos? ¿Dar regalos o dar afecto? ¿Tener muchos paquetes para abrir o tener esperanza? ¿Recibir más o sentir que somos valiosos para nuestros seres queridos y que no estamos solos? ¿Sentirnos presos por el rencor o libres porque somos capaces de perdonar?

Probablemente en todo el mundo cristiano y no cristiano se conozcan los tristes errores del cristianismo, no sé si se sabe también que eso pasa cuando los cristianos se alejan de lo que Jesús dijo y enseñó. Sería bonito y muy saludable para las personas, familias y sociedad en general que festejarán la Navidad este 24 de diciembre, que también conozcan la sabiduría de sus enseñanzas, muy distintas del consejo popular que en estas fechas se lleva al límite y que dice: “¿estás deprimido? ¡vete de compras!”, enseñándonos a buscar en caminos equivocados el alivio a nuestras penas.

Yo quiero proponerte recuperar lo bueno de las cosas, aunque estés solo en la realidad o solo en medio de multitudes, elige inteligentemente no hundirte en la  melancolía, no quieras ahogar tus penas. Agradece lo más valioso que tienes: un corazón que no se cansa de latir, el aire que no tenemos que pagar, mirar la naturaleza con sus mil colores, sentir la música, y sobre todo la libertad de pensar, ¿qué harás con ella?

Max Ehrmann escribió en 1927 su famoso poema “Desiderata”en el que nos aconseja:

“Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina. Pero no te angusties con fantasmas.

Muchos temores nacen de la fatiga  y de la soledad.

Junto con una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que las plantas y las estrellas; y tienes derecho a existir, y sea que te resulte claro o no, el universo marcha como debiera. Por lo tanto, mantente en paz con Dios, cualquiera que sea tu forma de concebirlo y cualquiera que sean tus trabajos y aspiraciones, mantén la paz de tu alma en la bulliciosa confusión del planeta, que con todas sus farsas y sueños fallidos sigue siendo hermoso. Ten cuidado, esfuérzate por ser feliz.”

En 1927 se expresaba de esta forma lo que hoy decimos así: Elige pensamientos positivos, influencias positivas, no solo creas en Dios, cree en lo que él te dice: “Te amo de tal manera que envié a Jesús para que lo tengas más claro”

Voy a copiar para ti, sin pudor, algunas frases de una canción de Rosana:

Lo que más vale en el mundo no se compra con dinero…

Magia es probar a volcar lo que hay en el fondo de ti…

Magia es probar a saltar sin mirar…es caer y volver a empezar…

Es el agua, es el viento, es el tiempo, es la hoguera, es la mano que mece la marea, es el sabor de lo pequeño, es tocar un sueño….

¡Que el espíritu de la Navidad: perdón y paz se contagie hasta convertirse en una epidemia!

Laura Quijano. Psicóloga.campanas de navidad

Join the discussion 2 Comentarios

  • geovanny dice:

    disculpe muy bonita su declaración de acuerdo con el mundo usted los motiva a selebrala pero para nosotros los adventistas no la selebramos, ni tampoco tenemos el espiritu de la navidaa. ya estiempo que salgamos de la oscuridad…..

  • geovanny dice:

    disculpe muy bonita su declaración de acuerdo con el mundo usted los motiva a selebrala pero para nosotros los adventistas no la selebramos, ni tampoco tenemos el espiritu de la navidaa. ya estiempo que salgamos de la oscuridad…..

Leave a Reply