LA AVENTURA DE LO QUE QUEREMOS

Por Minerva Hermosilla García
Titulada en Asesoría de Imagen

¡Qué tal amigas! ¿Cómo os ha ido la aventura del verano? Todo el mundo sueña con vivir una aventura (en el buen sentido) en algún momento de su vida ¿Has vivido ya la tuya?

mm_actual_53Este verano leí un artículo que hablaba sobre esto, y decía que «la aventura no son sólo kilómetros y lugares exóticos. Simplemente, no requiere moverse de casa. Es un estado mental, es saber lo que queremos y, sobre todo, lo que no queremos, y decidir romper con aquello que verdaderamente nos ata». Tanto si has salido como si no lo has hecho, espero que este verano haya tenido algo de ese toque de «aventura».

De nuevo, después de estos meses de calor y viajes, vamos directas a enfrascarnos en la frenética vida del trabajo, los estudios, el colegio, etc., y, lejos de la tranquilidad y el relajo de las vacaciones, volvemos a la «normalidad». Pero, ¿qué clase de «normalidad»? ¿Acaso es volver a ajustar nuestro reloj biológico, o es desajustarlo cuando ya habíamos logrado equilibrarlo, para adaptarnos de nuevo a este ritmo social?

Pareciera que cuando hemos conseguido un poco de tiempo para nosotras, fuese como si un sueño se desvaneciera, y con este sinfín de actividades, de ir y venir, nuestra aventura se hubiese terminado, de golpe, casi sin darnos cuenta, sin querer.

Pero, queridas amigas, no todo está perdido. Empecemos pensando que nuestra aventura no se ha terminado, sólo continúa, aunque debamos enfocar las cosas de otra manera no quiere ello decir que nuestro derecho a tener nuestra propia aventura de la vida se pueda esfumar en un abrir y cerrar de ojos. Llevemos la aventura a cualquier ámbito de nuestra vida.

Yo os invito a enfocar esta nueva etapa, este nuevo «comienzo de curso» como una aventura, en la que haya emoción, riesgo, incertidumbre, alegría, fuerza, y todo aquello que nos ayude a lanzarnos hacia delante sin carga alguna.

200155269-001Recuperemos nuestro tiempo, cuidemos nuestra mente, nutramos nuestro espíritu y pidámosle a Dios que nos ayude a sobrellevar aquello que nos sobrepasa. Quedémonos con aquello que nos hace sentir bien sin desatender nuestras obligaciones y dediquémonos a vivir felices con la ayuda de Dios.

Dejemos nuestras cargas en sus hombros y «baste al día su afán». Ve a por la aventura, haz cosas diferentes, preocúpate de ti sin olvidar a los demás; así serás más feliz y te sentirás más plena. Organízate bien y no desaproveches el tiempo que tienes. Mateo 6:34 dice: Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su cuidado.

Baste al día su afán.

¡Bienvenidas a casa!

Join the discussion 2 Comentarios

  • estrella dice:

    soy cristiana y tambien madre soltera me gusta un hermano de la iglesia el es soltero y sin compromisos que debo hacer para que el se fije en mi como yo en el,debo ser yo la que tome la iniciativa,esta bien que conociendo de Dios me fije asi en un hombre

  • estrella dice:

    soy cristiana y tambien madre soltera me gusta un hermano de la iglesia el es soltero y sin compromisos que debo hacer para que el se fije en mi como yo en el,debo ser yo la que tome la iniciativa,esta bien que conociendo de Dios me fije asi en un hombre

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