Por Minerva Hermosilla García
Titulada en Asesoría de Imagen

Queridas amigas:

Ya entradas en el siglo XXI, una buena imagen es fundamental, pero tal y como dice Mari Paz Gabriel, farmacéutica y especialista en cosmética y estética, debe ser una imagen no entendida sólo como belleza, sino más bien en el sentido de ofrecer un aspecto sano y cuidado; porque tu imagen habla de ti, tanto exterior como interiormente. Y ya sea que la naturaleza te haya dado un cuerpo perfecto como si no lo es tanto, siempre necesitarás la fuerza de voluntad para mantenerlo o mejorarlo.

dv088059aAlguien comentó una vez que un aspecto sereno forma parte de una buena imagen. Pero ¿cómo mantener esta serenidad cuando el mundo actual se ha complicado de tal forma que ha afectado a nuestra propia existencia? En pocos años, la vida entera ha alcanzado niveles inimaginables; en efecto, la sociedad actual se ha tecnificado a tal escala, la vida se ha acelerado de tal forma que, para orientarse en ella, la mujer actual debe luchar por hacerse hueco en un mundo que corre a una velocidad de vértigo.

Pero ¿qué significa ser una mujer actual, y qué papel desempeña en esta sociedad? Tanto las mujeres que trabajan fuera del hogar como las que lo hacen en él, «tienen metas profesionales y personales a las que no quieren renunciar», dice Mar Cabanas en su artículo para la revista AR de Mayo del 2003, y a la mayoría de ellas se les une la maravillosa pero difícil tarea de compaginar todo esto con la maternidad y con una vida más volcada hacia el exterior. «Muchos sociólogos consideran que la raíz de los males sociales está en la tendencia a recurrir a la prosperidad material para resolver problemas que, en realidad, son internos. ¿Cómo conseguir que todo esto funcione?. La clave está en que la mujer crea en sus propias posibilidades.» (EL PAIS, suplemento semanal)

En este mismo artículo, su autora, Alejandra Vallejo-Nájera, comenta que la ex-ministra y autora de dos libros para la mujer, Carmen Alborch, nos anima en uno de ellos, a buscar el bienestar que depende básicamente de la realización de nuestros deseos. Ella afirma que tenemos que saber cuáles son, porque hay expectativas creadas en torno a nosotras (madre perfecta, amante espléndida, siempre joven y bella…) que no se corresponden con nuestras necesidades. ¿La fórmula? Atrevernos a desear, tener capacidad para decidir lo que queremos… y que nos den oportunidades para realizarlo.

aa047974Esto es así, y está muy bien, pero permitidme decir, en mi condición de creyente, que necesitamos contar con algo más importante para poder ver realizados nuestros deseos, algo que desgraciadamente está siendo olvidado, algo de lo que estamos «perdiendo la esencia», usando las palabras de Enrique Miret Magdalena, Periodista, y entre otras cosas, experto en Teología y Sociología de la Religión. Y esto es la falta de una religión vital, de una confianza plena en Dios. Si queremos ser seres completos debemos recuperar esa espiritualidad que se ha ido enfriando con el paso de los años, y que tenemos que cultivar para enfrentarnos con mayor decisión y empeño a esta sociedad que tanto tiempo nos absorbe. Todo ello sin miedo e intentando ser felices, porque «una mujer feliz puede con todo, no tiene miedo, sabe soltar lo que le sobra y alejarse de lo que le estorba» (Alejandra Vallejo-Nájera), y tu vida, «lejos de ser una continua tensión se convierte en un descanso en Dios» (Pedro Miguel Lanet, escritor, poeta y periodista). Un merecido descanso que debemos aceptar para afrontar lo que nos depara el día a día.

A partir de ahora, y desde aquí, tendremos la oportunidad de compartir en este apartado de ?Mujer Actual?, temas de interés para todas nosotras relacionados con la imagen, la belleza, la moda, y también, por qué no, de protocolo (aplicándolo de forma práctica a nuestra ajetreada vida).

Y como ya nos hemos extendido bastante por hoy, voy a dejaros con dos consejos de belleza que me gustaron cuando los leí. Tomad nota:

  • En los cambios de estación, el organismo y la piel, tienen que adaptarse a las nuevas condiciones climatológicas, y eso les hace pasar una pequeña crisis que les fatiga y hace funcionar lentamente. Ayúdales a superarla. Al menos dos veces al año (preferiblemente en primavera y otoño), aplícate en el cutis un tratamiento de choque en ampollas, con activos revitalizantes, toma simultáneamente un complejo multivitamínico.
  • O si lo prefieres, puedes optar por una receta fantástica de nuestras abuelas, La ducha Escocesa, que no ha perdido su vigencia. Al menos tres veces por semana, con la piel limpia, hazte veinte abluciones con agua muy caliente, después otras tantas con agua muy fría. Se te pondrá un precioso cutis terso y rosado.