1153225100_1Durante los próximos meses vamos a tratar un tema que, cara al verano, preocupa sobremanera a todos, no vamos a decir que sólo a las mujeres, la sociedad actual, la de de los países desarrollados
El sobrepeso, básicamente, es el resultado de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las gastadas. Si se ingiere más energía de la que realmente se necesita, el organismo la convierte en grasa de depósito, aumentando así el peso corporal.
Para evitarlo conviene consumir alimentos que cumplan estas características:

  • bajos en calorías,
  • ricos en fibra,
  • bajos en grasa,
  • con bajo contenido en sodio (el sodio que forma parte de la sal retiene agua en los tejidos y aumenta el volumen y el peso corporal),
  • que produzcan sensación de saciedad después de haber sido ingeridos.

Los alimentos que recomendamos en este artículo cumplen alguna o varias de esas características. Su uso en cantidad moderada y de acuerdo con las recomendaciones dadas, puede contribuir de forma significativa a evitar el sobrepeso.

Cómo alimentarse para evitar el sobrepeso

Para que una dieta tenga efecto adelgazante, debe aportar menos calorías de las que se queman.
Según un estudio realizado en la Universidad de Ginebra (Suiza), cuantas menos calorías aporte una dieta, mayor será su efecto adelgazante.
Las calorías que se ingieren en una dieta de adelgazamiento, no deben proceder solamente de las proteínas o de las grasas, tal como se propone en algún tipo de régimen.
Lo ideal es que en una dieta de adelgazamiento saludable, las calorías procedan en un 55%-75% de los hidratos de carbono, un 15%-30% de las grasas y un 10%-15% de las proteínas.
Se debe aumentar el consumo de alimentos que aportan pocas calorías en relación a su peso, como son las hortalizas y verduras y las frutas.
Los alimentos con una densidad energética elevada, es decir, concentrados en calorías, podemos clasificarlos en dos grupos:

  • Los saludables, como los aceites (de oliva o de semillas), los frutos secos oleaginosos y las frutas desecadas; los cuales deben consumirse en cantidades reducidas y pesadas.
  • Los no saludables, como los pasteles, chocolates, fritos, embutidos y patés, todos los cuales deben evitarse por completo.

También es muy conveniente adquirir buenos hábitos alimentarios:
Comer lentamente, masticando minuciosamente los alimentos. Está comprobado que de esta forma se ingiere menos cantidad de alimentos, y por lo tanto, menos calorías.

  • Evitar picar entre comidas.
  • Evitar los motivos de ansiedad y de preocupación a la hora de comer, pues hacen que inconscientemente se ingiera más cantidad de alimento.
  • Hacer del desayuno y del almuerzo las principales comidas del día, eliminando la cena o reduciéndola a un plato de verdura o un poco de fruta.

El sobrepeso y la fitoterapia

La fitoterapia complementa el tratamiento dietético del sobrepaso mediante plantas que reducen el apetito, eliminan la ansiedad, activan el metabolismo –aumentando así la combustión de las calorías ingeridas–, y facilitan la eliminación de los líquidos retenidos. Veámoslas:

  • Sedantes, para eliminar la ansiedad frecuentemente asociada al sobrepeso, que origina el deseo de comer de forma incontrolada.
  • Reductoras del apetito. Las plantas que ejercen esta acción carecen de los efectos secundarios de los anorexígenos sintéticos derivados de las anfetaminas. Se trata de plantas ricas en mucílagos, como las algas, que son capaces de absorber gran cantidad de agua en el estómago. De esta forma, aumenta su volumen y producen sensación de saciedad por un mecanismo puramente físico. Estas plantas se toman antes de las comidas, o cuando se desee eliminar la sensación de hambre.
  • Diuréticas. Evitan la retención de líquidos que habitualmente se produce en caso de sobrepeso. Conviene destacar que no es recomendable adelgazar a base de forzar la eliminación de líquidos mediante diuréticos químicos, como lo hacen algunos tratamientos adelganzates. Esto produce desequilibrios en la composición de los líquidos y electrolitos orgánicos. Afortunadamente, con las plantas diuréticas no existe este riesgo de desequilibrio hidroelectrolítico, por lo que pueden usarse como parte de los tratamientos adelgazantes. Además de eliminar agua y perder peso, facilitan la eliminación de sustancias de desecho que recargan el organismo.

Menú de 1.500 kcal (calorías)

Desayuno

  • Un vaso de jugo natural de fruta.
  • 100 g de pan integral.
  • 2 cucharadas de crema de avellanas.

Almuerzo

  • Una dosis de alga fucus en decocción o en polvo, quince minutos antes de empezar a comer.
  • Ensalada de lechuga, tomate, pepino y cebolla.
  • Paella vegetariana.
  • 1 plátano.

Cena

  • Verduras a la plancha.
  • 1 pera.
  • 100 g de pan integral.

Si decides utilizar aceite, debes saber que cada
cucharada aporta unas 133 kcal (calorías).